Una vía hacia la privatización que debemos parar
28 Febrero, 2009
Hoy en día, casi nadie tiene dudas (excepto algunos sindicalistas bienintencionados), que la política sanitaria del gobierno de la Comunidad de Madrid que preside Esperanza Aguirre, tiene como objetivo principal la orientación de los recursos sanitarios públicos hacia las empresas de lucro.
Fernando Pérez Iglesias
Para lograr este fin, el gobierno regional del PP, viene haciendo una creciente demostración de su desprecio hacia el papel de servicio básico prestado hasta ahora por las estructuras sanitarias públicas, como distribuidoras de recursos asistenciales para toda la sociedad en pie de igualdad y equidad, tomando para esto medidas sucesivas que en su mayor parte parecen perseguir el deterioro del funcionamiento y de la imagen pública de estos servicios.
Actuaciones que inducen a la desconfianza hacia los servicios sanitarios públicos, la utilización demagógica de propuestas y proyectos sanitarios con un total desprecio hacia la programación y la planificación, el arrinconamiento y el ninguneo de la epidemiología y la medicina preventiva -a menos que les sirva para hacer demagogia-, el endeudamiento sin limites de los futuros recursos y presupuestos sanitarios, las derivaciones crecientes de pacientes hacia el sector privado, etc., son algunas de las actuaciones que han caracterizado durante estos años al Gobierno de Esperanza Aguirre, que se han objetivado en medidas como:
La Consejería de Sanidad da credibilidad, cobertura y apoyo, a una denuncia anónima disparatada, contra los médicos del hospital Severo Ochoa, creando una gran desconfianza en las relaciones entre médicos y pacientes de los hospitales públicos.
Disolución en la pasada primavera del Instituto de Salud Pública y de la Dirección General de Salud Pública y Alimentación.
Ampliación del calendario de vacunaciones con interés demagógico y dudoso respaldo científico, como la vacunación del neumococo (que ha dado lugar a la sustitución de las cepas habituales por otras más resistentes), ó la del virus del papiloma, cuya indicación actual es considerada una precipitación para muchos científicos.
Promoción de la construcción simultánea de 8 hospitales, 7 de ellos financiados por empresas privadas a través de una fórmula (PFI) que multiplica por 5 el coste final de las obras, lastrando así el presupuesto para los próximos 30 años. El gasto para financiar la construcción de tales hospitales supone para 2009 el 12,7% de todo el presupuesto sanitario. Las plantillas para poner en marcha los nuevos hospitales se han detraído en gran parte de los hospitales públicos tradicionales, generando en estos una reducción de plantillas, lo que ha ocasionado cierre de consultas, suspensión y retraso de intervenciones, etc. Entre enero y septiembre de 2008 se realizaron un 5% de intervenciones menos en los hospitales tradicionales, a pesar de que las listas de espera siguen aumentando y para 2009 se presupuesta una reducción de 10.600 intervenciones.
Las inversiones reales en los hospitales tradicionales viene descendiendo desde 2004, estando en 2008 (2,7%) por debajo del mínimo necesario para garantizar la reposición de lo deteriorado, avanzando así hacia la descapitalización y deterioro del sistema. Este descenso de inversiones se mantendrá en 2009 y siguientes años, pudiendo durar hasta los 30 años en que se tarde en pagar el canon por la construcción privada de los nuevos hospitales.
Se están tomando continuas medidas que redundan en un progresivo deterioro de la calidad en el dispositivo sanitario tradicional, como son:
Se ha reducido unilateralmente el pago de peonadas a los médicos en un 30%, con lo que una parte de los médicos ha dejado de hacer peonadas, lo que se traduce en aumento de las listas de espera, quirúrgicas y diagnósticas.
Se está reduciendo el número de puestos de guardia hospitalarios en toda la Comunidad, habiéndose anunciado una reducción entre 40 y 55 puestos de guardia en los hospitales públicos tradicionales, lo que va a suponer en muchas Áreas sanitarias la desaparición de guardias en algunas especialidades, con lo cual los enfermos de ellas tendrán que trasladarse a otras Áreas para recibir la asistencia urgente, aumentará la demora de los enfermos atendidos en urgencia al disminuirse la plantilla de sanitarios de guardia, etc..
Se están tomando medidas para limitar ó prohibir la prescripción de ciertos medicamentos (circulares enviadas a los médicos en las que se indica que la prescripción de algunos medicamentos solo se puede hacer por la Dirección médica, prohibiendo su prescripción directa por el médico; charlas coactivas de las direcciones hacia médicos de determinados servicios, etc). Afecta a numerosos medicamentos antitumorales, tratamientos antivirales,…
Reducción de plantillas por la vía de no renovar contratos temporales (Resolución de 31 de julio prohibiendo contratación/renovación de contratos a personal eventual), lo que ha supuesto la pérdida de centenares de puestos de trabajo en 2008 y que puede afectar a varios miles de trabajadores en 2009, con la consiguiente disminución de actividad y aumento de las listas de espera.
Se ha trasferido la gestión de 2 ambulatorios de especialidades (Pontones y Quintana) a la multinacional Capio, que gestiona la Fundación Jiménez Díaz y el Hospital de Valdemoro, con lo cual se entrega la gestión de la asistencia de 422.000 personas a una multinacional propiedad de varios fondos de inversión, entre ellos uno de capital-riesgo, Apax Partners .
Se ha anunciado una reforma de la Atención Primaria, consistente en desmantelar las gerencias de AP y hacerlas depender de los hospitales, -sean estos públicos ó privados-, así como implantar a medio plazo el modelo de EBAS, proponiendo a los médicos de AP que pidan la excedencia , y creen entidades de base asociativa, en las que se entrega a los médicos un presupuesto cerrado invitándoles a lucrarse con el presupuesto sobrante en la medida que lo ahorren.
* Médico Pediatra del Hospital "Severo Ochoa"
Fuente: Mundo Obrero
Fuente: Bolinf
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De esta manera, la Comunidad de Madrid a través de su Consejería de Sanidad ha aceptado las reclamaciones del PSOE de Rivas, que desde hace tiempo piden que los vecinos de la localidad puedan tener a su disposición recursos hospitalarios para atender todas sus necesidades sanitarias.
La directora general de Atención Primaria de la Consejería de Sanidad de Madrid, Patricia Flores, que hace dos días se dedicó a boicotear la reunión convocada por la Coordinadora de Atención Primaria sobre el Área Única sanitaria, ayer destituyó a María Luisa Illescas, gerente del Área 9, la que agrupa las localidades de Leganés y Fuenlabrada, al parecer porque, en alguna de las reuniones mantenidas para informar sobre el proyecto de la consejería, mostró su desacuerdo con el mismo. A callar.
El Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid y la Fundación Pfizer han firmado hoy un acuerdo de colaboración con el que pretenden promover la formación sanitaria de los directivos y jefes clínicos del centro hospitalario.
Según este colectivo, el pasado diciembre el alcalde, José Masa (IU), anunció un "acuerdo" con el consejero de Sanidad, Juan José Güemes, que establecía que el tercer centro de salud estará construido en el 2010.
Madrid 26/02/2009. En los comités institucionales que preparan el Pacto por la Sanidad, existe acuerdo, entre otros puntos, sobre la existencia de políticas retributivas comunes en todo el Sistema Nacional de Salud, así como en la elaboración de una norma básica sobre tiempos máximos de espera y en que, al igual que sucede con los medicamentos, se contemple la creación de una agencia evaluadora para determinar la inclusión en la asistencia de una nueva prestación técnica.

En medios profesionales no terminan de entender por qué el consejero de Sanidad de Madrid, Juan José Güemes, tuvo que estar presente en una intervención quirúrgica en el Hospital Infanta Cristina, de Parla, realizada por los profesionales del centro para el tratamiento de la obstrucción de colon. Se desconoce en qué consistía el espectáculo y, en el caso de no serlo, si contaba con el consentimiento para asistir a un acto totalmente privado. A no ser que considere que el hospital es suyo y, en consecuencia, también los enfermos. Que la técnica empleado fuera de última generación daba exactamente lo mismo, pues no está probado que Güemes sepa de tales cosas. En fin, ya se ha conseguido lo que van buscando algunos, convertir la sanidad en un espectáculo.