Movimiento Asambleario de Trabajadores-as de Sanidad

El I.E.S. Pérez Galdós, situado en la zona madrileña de Peñagrande, cuenta con 290 alumnos a día de hoy, cinco de ellos en el aula TEA, es decir, chavales y chavalas con trastornos del espectro autista.

La Consejería de Educación, en su continuo intento de mermar la calidad de la educación pública en beneficio de la privada-concertada, ha decidido cerrar el centro. La oposición a esta medida es lo que ha acelerado una dimisión, la de Belén Aldea, Directora del Área Territorial de Madrid Capital y firme defensora (por la vía de los hechos) de la enseñanza privada y privada-concertada.

Pero la dimisión de Aldea no ha traído consigo un intento de solucionar el problema, la crisis del Galdós sigue abierta y sin visos de que la Consejería de Educación pretenda llegar a un acuerdo que permita a los alumnos y alumnas continuar en este centro, a pesar de las protestas pacíficas que se han realizado en los últimos días y que han involucrado a padres, madres, alumnos y alumnas, profesorado, vecinos y vecinas… Ciudadanos y ciudadanas que pretenden mantener una educación pública de calidad a pesar de los recortes a los que la ha sometido el Gobierno del PP.

El cierre del Galdós va a traer consigo consecuencias negativas para toda la zona, ya que la Consejería ha asegurado a los padres y madres del Pérez Galdós que sus hijos e hijas podrán asistir al instituto de su elección, lo que significa que algunos centros colindantes, como el Herrera Oria, van a ver aumentadas unas ratio ya de por sí cuestionables al tener un excesivo número de estudiantes por aula.

Cielito Recio, portavoz del APA

Según Cielito Recio, miembro del APA del I.E.S Pérez Galdós, la colaboración de la dirección del centro con los planes de cierre del gobierno de Cifuentes para su instituto, es total. Recordemos que el cargo de Director o Directora de los centros públicos se realiza a dedo. Esta madre nos contaba cómo ayer a partir de las dos y media de la tarde, en el encierro que tuvo lugar, les cortaron el agua y como desde la dirección se les impuso de plazo hasta las siete de la tarde para salir del instituto con la amenaza, como así sucedió, de proceder a su desalojo. Una Dirección, la de este centro, que niega a la comunidad educativa el uso de la sala de usos múltiples pero que sí permite a la policía que entre en él para desalojar a quienes debería defender.

Antes de vencer el plazo se presentaron en el centro Dña. Cristina Álvarez, Viceconsejera de Educación y D. Juan José Nieto Romero, Director General de Educación Secundaria. Según decían a negociar. Esta “comisión” exigió la presencia en la reunión de la Directora y permitió la asistencia de un miembro del APA, eso sí, vetando la dirección la entrada en la reunión a Cielito directamente con una sola frase: “Tú no”.

Tras una hora de unas negociaciones completamente desequilibradas el representante del APA, tras enfrentarse a la flor y nata de la burocracia de educación, salió agotado y decepcionado porque la Consejería insiste: el Galdós se cierra.

Tras la reunión vino un desalojo a todas luces desproporcionado, con la detención de un menor. El día 7 se convocó una rueda de en la que los padres y madres del instituto se solidarizaban con el detenido y criticaban la actuación policial y, por supuesto, la de la Directora que fue la que solicitó el desalojo.

Según la Consejería el Galdós se cierra porque no hay alumnos suficientes. Pero desde el APA, a través de su portavoz Cielito Recio, declaran que la falta del alumnado ha sido premeditada ya que solo hay un centro de primaria que realmente pueda pedir plaza el Galdós, a pesar de ser 10 los colegios públicos de la zona; la mayor parte de ellos han sido declarados bilingües, lo que hace que estos alumnos prefieran continuar el bachillerato en un centro de similares características, mientras que el Galdós lo lleva solicitando desde hace tres años y la Consejería viene negándoles el bilingüismo de forma reiterada.

El IES Pérez Galdós tiene que permanecer abierto por muchas razones. Por la defensa de la educación pública. Por la igualdad de oportunidades. Por la integración. Por el derecho a ser iguales aunque somos diferentes. Por la calidad de la educación. Por la no masificación de las aulas. Por el derecho, que tanto le gusta invocar al PP cuando se trata de subvencionar a centros privados, a decidir el tipo de educación que queremos que reciban nuestros hijos e hijas. Con TAE o sin TAE; nacidos en Madrid o en Quito; católicos, ateos o musulmanes, tenemos derecho a la misma educación y que esta sea pública y de calidad.

Por eso la lucha contra el cierre del Galdós es una lucha que incumbe a todos y todas y desde aquí mostramos nuestra solidaridad con el alumnado, el profesorado, los vecinos y vecinas que no se rinden y que continúan luchando, de forma pacífica, por sus derechos, que son los nuestros.

 

EL GALDÓS NO SE CIERRA

Redacción Mats


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